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CARTA DEL ARZOBISPO A LAS FAMILIAS
Mayo de 2008
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VALOR: CREZCAMOS JUNTOS
Acción Significativa - Explicación del Valor
 Nuestro Señor sabe cuánto deseo, en lo más profundo de mi corazón, que estas cartas que mes a mes escribo lleguen con prontitud a ustedes no sólo para que sientan cercano a su pastor, sino para que a través de estas sencillas y cortas líneas también descubran el mensaje de un Dios Amor, un Dios que desea la felicidad de todos sus hijos. Un Dios que, como lo indica el valor que propone la Arquidiócesis para el mes de mayo, desea que crezcamos juntos. Pero, ¿crecer en qué y para qué? Y, ¿por qué juntos? Pues, crecer en fe, justicia, solidaridad, respeto y fraternidad, para que podamos, entre todos, construir un mundo mejor que, en el caso nuestro, se concreta en trabajar por una Barranquilla más próspera y unos municipios que hagan del Atlántico una región con amplias y verdaderas oportunidades de progreso. Y todo esto lo conseguiremos si avanzamos juntos en nuestros objetivos, rescatando el sentido de pertenencia a nuestra tierra; si superamos las diferencias que puedan separarnos y, mas bien, nos esforzamos en buscar lo que nos une. Una vez más, aprovecho este espacio para invitarlos a descubrir en la Biblia -Palabra de Dios entre nosotros-, la amorosa voluntad de Él para la humanidad. Compartan su lectura al interior del hogar y, luego, anímense a participar en las 'asambleas familiares' que semanalmente se realizan en su vecindario o núcleo. El texto base de estas reuniones es el evangelio de cada domingo y una orientación para desarrollar la asamblea la encuentran en el periódico arquidiocesano 'Kairós' que pueden conseguir en su parroquia. Los textos del evangelio de cada domingo de mayo son: Mateo 28, 16-20 (mayo 4); Juan 20, 19-23 (mayo 11); Juan 3, 16-18 (Mayo 18); Juan 6, 51-58 (mayo 25) Implorando la bendición de Dios Padre para todas las familias y hago llegar un especial saludo a todas las mujeres que por bondad de Dios experimentan la gracia de ser madres.

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ACCIÓN SIGNIFICATIVA
CREZCAMOS JUNTOS PRIMERA ETAPA - 2da. FASE - 3er. AÑO
INDICACIONES GENERALES Esta es una guía, una orientación que puede ser modificada en cada lugar donde se desarrolle la acción, según cada caso en particular. Los ECAP motivarán a los sacerdotes para que en las eucaristías inviten a la comunidad a participar y los ECOS y RED DE MENSAJEROS harán este mismo trabajo en sus respectivos sectores anunciando el día, lugar y hora en que se desarrollará la acción significativa, colocando además en la cartelera de la parroquia y en sitios estratégicos de sus sectores esta información; sugiriendo, además, a las personas que no pueden asistir, que la realicen en sus hogares, oficinas e instituciones, edificios, casas o el lugar donde se encuentren. El día de la reunión deberá fijarse un cartel de tamaño apropiado en el que se escriba el valor del mes y el lema. Planteando a los demás: FECHA DE REALIZACIÓN: SÁBADO 10 DE MAYO DE 2008 VALOR DEL MES: "CREZCAMOS JUNTOS" ACONTECIMIENTO: DIA DE LA MADRE TEXTO BÍBLICO: Romanos 15, 1-2. "Nosotros, los fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no buscar nuestro propio agrado. Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación;" LEMA: PARA VIVIR LA SOLIDARIDAD, CREZCAMOS JUNTOS !SOMOS HERMANOS¡ RECURSOS Biblia. Cartelera con alguna frase o cita alusiva al valor. Los organizadores y la comunidad deberán preparar algo especial para celebrar el 'Día de las madres', lo cual se hará al finalizar la reunión. DESARROLLO Se harán dos grupos para que los asistentes descubran lo que significa crecer juntos. Podrán ser ayudados con preguntas como: (Grupo 1) - ¿Se necesita de bienes materiales para que podamos desarrollarnos y crecer como personas? - Podemos contribuir para que los demás puedan tener bienes materiales indispensables? ¿Cómo? - Para ser personas íntegras sólo necesitamos de bienes materiales. ¿O se requiere de algo más? (Grupo 2) - ¿Qué se necesita para crecer de manera espiritual como persona? - ¿De qué manera la madre y el padre pueden contribuir al crecimiento material y espiritual de sus hijos? - ¿Cómo puedo contribuir al crecimiento espiritual de mi familia y de las personas que me rodean? - Para ser personas íntegras sólo son necesarios los bienes espirituales. ¿O se requiere de algo más? Para la Plenaria Cada participante, de forma libre, y en pocas palabras, expondrá cómo puede contribuir para: - Crecer en su relación con su esposa o compañera. - Ayudar al crecimiento de sus hijos y su familia. - Ayudar al crecimiento de su comunidad. Una vez finalice, se proclamará la cita bíblica Romanos 15, 1-2; se harán oraciones individuales y por la comunidad, y se concluirá esta parte rezando un Padre Nuestro, un Ave María o haciendo una oración espontánea. La acción significativa del día se concluye con la celebración del 'Día de las madres' y con el compartir de los detalles que cada comunidad haya ideado.
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EXPLICACIÓN DEL VALOR
CREZCAMOS JUNTOS Por COMISIÓN DE PASTORAL DE MULTITUDES Toda persona tiene el deseo natural de obtener logros y éxitos que le permitan ir en crecimiento constante y continuo, lo cual está bien, ya que esto es lo que hace que cada individuo busque la manera de prepararse y capacitarse a través de sus estudios y el trabajo. Para muchos esto requiere de grandes sacrificios y esfuerzos para ir día a día en busca de las metas propuestas. Sin embargo, hay quienes en su afán arribista de crecer y conseguir lo que se proponen, proceden de manera equivocada, sin pensar en los demás y sin importarles su suerte. Actúan egoístamente buscando sólo su propio beneficio. El egoísmo, el individualismo y la marginación social se han venido imponiendo en estos tiempos, ya que cada cual al preocuparse solamente de su beneficio y bienestar personal no hace lo que le corresponde para contribuir al crecimiento de la colectividad. Se hace necesario entonces reconocer, primero, que no somos islas; que nuestro caminar y crecimiento deben ir de la mano con el servicio de los demás. Segundo, que para todo proceso de crecimiento personal y comunitario se debe tener en cuenta de manera muy significativa, la dimensión humana y sus valores, la dimensión divina y profética de la Iglesia y nuestra misión evangelizadora. Trabajando actitudes, reconociendo y siendo conscientes de las necesidades de la comunidad, podremos cambiar de manera profunda nuestras conductas personales por cualidades y valores realmente cristianos que consecuentemente ayudarán al crecimiento y construcción de una persona nueva, lo cual habrá de llevarnos, mediante la solidaridad y la fraternidad, a fomentar, promover y aportar al crecimiento comunitario. Solo así podremos conseguir: - Una comunidad que crece unida aceptándose cada uno como es, donde cada individuo ofrece lo mejor de sí para el crecimiento no sólo personal sino comunitario. Esta comunidad se inicia por tu casa, tu familia. - Una comunidad que crece en fraternidad, amistad y acogida de hermanos, comprometida con los problemas y angustias, con los sueños y esperanzas de todos los hombres, principalmente de todos los pobres y empobrecidos y abierta al servicio de la Iglesia. - Una comunidad en que cada uno es consciente de su compromiso de vida, fin y misión de servicio a los otros. - Una comunidad que crece, consciente de que las acciones personales y comunitarias que se hagan, o dejen de hacerse, pueden cambiar radicalmente el curso de la historia. - Una comunidad de fe, oración y vivencia de Dios, en donde el seguimiento a Jesús sea cada vez más firme y auténtico. Lograr el crecimiento unido de toda una colectividad será quizás una utopía, pero si no anhelamos las cosas no las tendremos. Para conseguir la realización de lo que soñamos debemos ir fijando metas a corto, mediano y largo plazo. Este ideal de 'crecer juntos' seguramente no es nada fácil, pero, para quien cree y confía en el Señor, las cosas se hacen realizables. El Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización PDRE, nos viene brindado desde sus inicios las herramientas y medios necesarios para un crecimiento personal y comunitario; se hace necesario involucrarnos más como personas, como familias unidas a una colectividad y, así, disponernos activamente al servicio para que, mediante este maravilloso plan estratégico, logremos la construcción de la Iglesia que Dios quiere y el Atlántico necesita. Si 'crecemos juntos' podremos llegar a ser una sola familia hijos del mismo Padre. Para vivir la SOLIDADRIDAD, CREZCAMOS JUNTOS. ¡Somos hermanos!
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