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“El sacerdote tiene que ser el hombre de la alegría”, Monseñor Tamayo en la ordenación de dos nuevos presbíteros

Domingo, 16 de Marzo, 2014

Ordenacion

El sábado 15 de marzo, a las 10 a.m. en la Catedral Metropolitana María Reina, el Arzobispo de Barranquilla, Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve concedió a su Obispo Auxiliar, Monseñor Víctor Tamayo Betancourt, como signo de confraternidad episcopal y para exaltar su labor sacerdotal de 50 años,  concelebrar la Eucaristía de ordenación sacerdotal de 2 nuevos presbíteros para la Arquidiócesis de Barranquilla, Milton Jesús Guerrero Morales y Pedro Antonio Mercado Castro. 

 

Monseñor Jaramillo al inicio de la ceremonia invitó a los presentes a leer despacio, una y otra vez la nueva exhortación del Papa Francisco “La alegría del Evangelio”, un documento de bendición en el que se puede descubrir el nuevo rostro de la Iglesia en su renacimiento. Refiriéndose a los neo presbíteros y a los demás sacerdotes recordó que “nuestra función es servir, no debemos creernos superiores a nadie. Debemos ser profetas del Señor, pero para eso tenemos que ser discípulos del Maestro, llenarnos del Espíritu Santo, salir a la periferia, valorar a la gente, ser cercanos”


“Qué bueno acompañar a estos dos hermanos nuestros que dan el paso definitivo al altar del Señor. Felicitaciones a su familia que ha acompañado por medio de la oración sus vocaciones y que ellos sean bendición para ustedes”, agregó el prelado.


Por su parte, Monseñor Víctor Tamayo en la homilía dijo muy emocionado “A pesar de mis pecados, Dios me ha permitido compartir con ustedes esta celebración. Quiso que ya al llegar a la vejez pudiera estar aquí presidiendo esta ceremonia de estos dos jóvenes que serán los nuevos pastores de la Arquidiócesis de Barranquilla y que yo usara el mismo báculo de quien me ordenó hace 50 años, el primer Arzobispo de Barranquilla Monseñor Germán Villa Gaviria. Hoy el Señor me da la providencia de reafirmar ese amor a la Iglesia Universal y al Atlántico que me abrió sus puertas hace 58 años”.


“El sacerdote tiene que ser el hombre de la alegría, no podemos concebir un sacerdote de mal genio. El sacerdote es el humilde obrero que va tocando de corazón a corazón para ganar armas para el reino de Dios. Cuando buscamos la fama, encontramos la perdición. No nos hacemos sacerdotes para salir del anonimato”, agregó el Obispo.


A su vez instó a los presentes a vivir la Cuaresma con una actitud de escucha “la voz de Dios la van a oír en todos los lados, pero todo lo que escuchen tienen que pasar por el filtro del corazón”, dijo Monseñor Víctor Tamayo. 


Estas ordenaciones reiteran el firme compromiso de la Arquidiócesis de Barranquilla en llamar a jóvenes atlanticenses a descubrir profundamente en el sacerdocio y la vida religiosa, una verdadera oportunidad de servicio por la comunidad. “Estos dos jóvenes saldrán de la Catedral convertidos en otros Cristos y van a recibir unos poder impresionante que ningún rico o rey podrá tener: perdonar los pecados”, puntualizó el Obispo.


Monseñor Jairo Jaramillo aprovechó la ocasión para anunciar también la constitución de la nueva parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, ubicada en el corregimiento de Caracolí en Malambo la cual será pastoreada por el neo presbítero Milton Guerrero Morales. Y así también, asignó como nuevo párroco de “San Enrique” y “San Mateo Evangelista” de Barranquilla, al Padre Pedro Mercado Castro.  


La ceremonia finalizó retomando el antiguo signo de ‘besamanos’, que consiste en besar las manos de los nuevos presbíteros por parte del Clero y la feligresía a besar las manos de los nuevos presbíteros, como memorial de las manos de Cristo en los nuevos ungidos.


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